ABB ayuda a Boliden convertir la chatarra electrónica en oro.

Publicado por Marcos Fernández el día 19.4.12

Varías  de las tecnologías de automatización de ABB, están ayudando a la empresa Boliden a crear la instalación de reciclaje de chatarra electrónica de metales más grande del mundo.  Buscan recuperar el cobre y los de metales preciosos a partir de chatarra electrónica utilizando sólo una fracción de la energía necesaria para extraer los metales del mineral convencional.

Boliden se encuentra en pleno proceso de ampliación de una nueva planta al lado de su actual centro de reciclaje de chatarra electrónica en la fundición de cobre en el norte de Suecia (Rönnskär). Se tratra de una expansión que casi triplicará la capacidad de reciclaje de 45.000 toneladas métricas a 120.000 toneladas métricas al año, lo que la convertirá en la  planta de reciclaje de chatarra en el mundo.

Rönnskär es un complejo metalúrgico, que funde y refina metales de cobre extraído de concentrados y de materiales reciclables como los fragmentos de metal y chatarra electrónica. La cual proviene de ordenadores, teléfonos móviles, tarjetas de circuitos y otros equipos electrónicos y contiene metales como el cobre, oro y plata.


El material pre-clasificado y triturado de cahatarra se funde en Rönnskär mediante procedimientos propios de la tecnología de Boliden. Después de la fundición, los metales fundidos se transfieren a las líneas de producción contiguas para la transformación en productos de alta calidad.



En 2010, la basura electrónica representaron el 6 por ciento de la materia prima de Rönnskär, junto con los materiales reciclables contribuyen, en su conjunto en un 24 por ciento. Cuando la nueva planta alcance su plena capacidad en el segundo trimestre de 2012, estas cifras se elevarán al 14 y 31 por ciento respectivamente.

La recuperación de metales a partir de chatarra electrónica requiere sólo un 10-15% de la energía requerida para extraer metales a partir de mineral. El proceso también es compatible con equipos de la Unión Europea de Residuos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), que requiere que se recojan y se traten por habitante en la UE 4 kg de basura electrónica . Esto se espera que aumente a 13-16 kg por persona en 2016.

ABB ha desempeñado un importante papel en la expansión de la planta Kaldo y en el complejo Rönnskär. Para la nueva planta de Kaldo, ABB ha suministrado una amplia gama de procesos críticos de automatización y tecnologías de energía, incluyendo el sistema de control de procesos.

La totalidad de la basura electrónica proceso de reciclaje es controlada por el Sistema de Automatización Extendida ABB 800xA, e incluye funcionalidades personalizadas como el control remoto del proceso y un sistema de posicionamiento exacto para evitar derrames de metal fundido desde el horno.



La solución del Sistema 800xA para la ampliación de la planta de Kaldo se integra con el actual sistema 800xA  de Rönnskär. El cual se trata de un sistema de control distribuido, que controla todo la instalación y todos sus procesos de producción. Cuando ABB instaló por primera vez el primer sistema de automatización de ABB Advant en Rönnskär en 1999, fue uno de los mayores sistemas de control de planta de todos los tiempos, con más de 50.000 nodos de E/S.

En la parte eléctrica, las soluciones de ABB incluyen los equipos de baja y media tensión para garantizar la distribución de energía segura y confiable en toda la planta. Las unidades industriales de control de la velocidad de las aplicaciones de motor para reducir el consumo de energía, y la tecnología RESIBLOC con transformadores " de tipo seco", que son a prueba de explosiones y ecológicos, y puede soportar cargas extremas.

ABB es un líder en tecnologías electrotécnicas y de automatización que permiten a los clientes de servicios públicos y la industria para mejorar el rendimiento, reduciendo el impacto ambiental. El Grupo ABB opera en unos 100 países y emplea a unas 135.000 personas.

Rönnskär es una de las fundiciones más eficiente del mundo de cobre. En 2011 produjo 219.000 toneladas métricas de cobre, así como cantidades considerables de plomo, oro, plata, clinker de zinc, ácido sulfúrico y dióxido de azufre líquido.