Automatización de edificios: climatización.

Publicado por Marcos Fernández el día 29.8.11

  •  Necesidad de implementar sistemas de control y optimización del consumo.
El peso del consumo energético derivado del mantenimiento de edificios supone un enorme gasto en nuestra sociedad. Superior incluso al gasto en transporte o al conjunto de necesidades energéticas de la industria. Una reducción significativa del mismo supondría un gran ahorro en el conjunto del consumo energético mundial.


Estudios demuestran que una mejora en los sistemas de climatización y una correcta automatización de edificios pueden llegar a conseguir mejoras del 30%. Si a nivel mundial se estima que más del 40% del gasto energético tiene lugar en edificios vemos que el impacto que puede llegar a tener una mejora en este ámbito puede ser enorme.


Alrededor del 60% del gasto energético de un edificio se realiza en la climatización del mismo. Tanto en calefacción como en refrigeración. El reto en este caso es reducir el consumo de energía sin comprometer los niveles de confort.


La finalidad de los sistemas de control de climatización es proporcionar al usuario una herramienta de gestión que facilite la supervisión y manejo de las instalaciones a lo largo de todo el ciclo de vida. Manteniendo una optimización de los consumos energéticos y un compromiso en el confort.
    Consumo energético en Europa. Elaboración propia.


  •  Objetivo de los sistemas de control y optimización de gasto energético.
Una vez se ha definido el ciclo de vida de la instalación o edificio, se debe proporcionar al cliente final una herramienta para gestionar y facilitar la supervisión y control del mismo.


Todo ello sin sacrificar el confort. Esto es fundamental, puesto que se debe mantener el compromiso del confort adecuado sin sacrificarlo para obtener un ahorro energético. Si no mantenemos el mismo confort para el usuario final no estaríamos optimizando. Todas las acciones se llevarán a cabo, por tanto, en el campo de la optimización de los consumos energéticos sin sacrificar el confort.

  •  Calificación y Certificación Energética.
Para estandarizar, mejorar y auditar tanto los procesos como las medidas adoptadas para mejorar la eficiencia energética se establece un sistema de calificación y certificación energética. Este, permite a tanto a los fabricantes de equipos como a los clientes finales conocer la efectividad de las nuevas medidas adoptadas, así como la eficiencia del edifico en cuestión.

Se trata, básicamente de:
    • Dar a conocer al usuario final las características energéticas de su edificio.
    • Facturar los gastos de energía: calefacción, climatización,... en función del consumo real, para así poder distribuir los costes de manera más equilibrada e individualizada.
    • Permitir la inspección periódica de calderas.
    • Realizar auditorías energéticas en edificios de alto consumo de energía.
    • Controlar el aislamiento térmico en edificios de nueva construcción.
    • Mejorar la eficiencia energética
    • Rentabilizar costes
    • Estudiar la viabilidad técnica de los proyectos
    • Mejorar el medio ambiente




  •  Software:
Para ayudarnos con la labor de la automatización de los edificios orientada a los sistemas de climatización de los edificio encontramos disponibles, tanto programas diseñados por la administración pública como por la empresa privada. Un ejemplo serían:
    • LIDER
    • CALENER_VYP
    • CALENER_GT
    • TrnSys
    • ENERGY PLUS


  • Asociación de fabricantes: eu.bac (Building Automation Control Association).





La industria europea se ha unido en torno a esta asociación. En ella los fabricantes tratan  de unir sus fuerzas para proponer soluciones efectivas y eficientes para las necesidades específicas de los clientes.


Se trata de un foro en donde se proponen soluciones para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en los edificios. Además de las construcción de equipos de automatización y los controles asociados.


Fundamentalmente establece las bases en las que se desarrolla la contratación y la ejecución de proyectos para incrementar el rendimiento y el ahorro energético en los edificios.


Sienta así mismo las bases para la obtención del “Certificado eu.bac”. Posee un gran valor para los fabricantes. Sobre todo porque pueden usarlo para demostrar a sus clientes que sus productos tienen unos beneficios auditados y demostrados con respecto a la competencia.

  • Gestión de la energía de forma no sistemática.

Fuente: Gold standard –IS393 Energy management system (SEI Sustainable Energy Ireland)
Es la forma de trabajo que generalmente nos encontramos al realizar una auditoría.  Al observar el cliente que los costes se disparan ejecuta una serie de medidas para reducir drásticamente el consumo energético. Estas medidas no se prolongan a lo largo del tiempo ni forman parte de un plan o un cumplimiento de objetivos a medio y largo plazo.

  • Gestión de la energía de forma sistemática.
Fuente: Gold standard –IS393 Energy management system (SEI Sustainable Energy Ireland)
Es el método de trabajo utilizado para las auditorías, proyectos y certificaciones. Se trata de incrementar el compromiso de la gestión energética, mejorar la implantación. Incrementar las inversiones (ej. equipos más eficientes). Con un compromiso para la mejora de la gestión energética no es suficiente. Llega un punto en el que se hace necesario realizar inversiones en equipos más eficientes. Todo ello contribuye al ahorro de energía y a fortalecer la cultura de empresa en lo que al ahorro se refiere.

  • Control y supervisión de las instalaciones de climatización.
Más del 50% del gasto energético es atribuíble a refrigeración o calefacción. Con este único dato podemos hacernos una idea de la importancia de las instalaciones de climatización.


Algunos fabricantes ofrecen la opción de controlar y supervisar las instalaciones de climatización de forma externa por sus propios profesionales altamente cualificados y especializados. Lo que conseguimos con esto es afinar el algoritmo de control y mejorar la eficiencia energética en general, sin sacrificar el confort. Pudiendo actuar en tiempo real antes perturbaciones sobre el sistema, para minimizar el efecto de las mismas. Afinando así el ajuste del regulador PID.


Estas soluciones totalmente a medida y totalmente flexibles, se están imponiendo en el mercado actual en grandes instalaciones. No obstante para pequeños proyectos una solución clásica basada en un Regulador o PLC controlando la instalación, es más frecuente. 


Así mismo, también puede llegar a ser frecuente encontrarnos con un servidor central que almacene y sirva los datos de los históricos del funcionamiento. Además de un sistema SCADA que nos permitirá supervisar toda la instalación de una forma sencilla e intuitiva.